Tienen menos de 40 años y un patrimonio de 15.200 millones de dólares: quiénes son Melanie Perkins y Cliff Obrecht, el matrimonio “hecho a sí mismo” destacado por Forbes

La prestigiosa revista Forbes destacó en su ranking de multimillonarios “hechos a sí mismos” menores de 40 años, cuyo principal requisito es haber creado inmensas fortunas desde cero, sin herencias y con ideas propias, a Melanie Perkins y Cliff Obrecht. El matrimonio australiano tiene un patrimonio neto combinado de 15.200 millones de dólares.
En 2007 Melanie y Cliff coincidieron como compañeros en la Universidad de Australia Occidental. Ambos apasionados por el diseño gráfico, empezaron un proyecto pensado para universitarios y tuvieron excelentes resultados.
Para que su idea se expandiera y pudiera atravesar fronteras de forma rentable necesitaban financiación. Recibieron más de 100 rechazos de potenciales inversionistas, pero estaban convencidos de que había un futuro rentable por delante.
No se equivocaron. Desde 2013 Perkins, de 38 años, es la CEO de Canva, una compañía que en agosto de 2025 fue valuada en 42.000 millones de dólares. Junto a su esposo, Obrecht, de 39, y un amigo que se convirtió en socio, Cameron Adams, cofundaron la popular plataforma de diseño gráfico en línea.
Los fundadores de Canva tienen una fortuna conjunta de 15.200 millones de dólares, según el ranking de Forbes de millonarios “self-made” menores de 40 años. (Foto: Captura www.forbes.com)Según las estadísticas públicas en el sitio web de Canva, tienen 185 millones de usuarios activos que crean una amplia variedad de contenidos visuales, la mayoría mediante la infinidad de plantillas disponibles que pueden editarse todas las veces que el usuario desee.
La pareja además ocupa el sexto puesto de las personas más millonarias de Australia, un listado también confeccionado por Forbes. Perkins se convirtió en una inspiración para muchas mujeres, no solo por su patrimonio, sino por su filosofía de vida, contraria a lo que algunos podrían imaginar de una emprendedora que figura en el puesto número 13 del ranking de las jóvenes emprendedoras “self-made” más ricas del mundo.
Melanie Perkins, la mujer detrás de Canva: un naufragio, un sótano y 100 rechazos
Nacida el 13 de febrero de 1987 en Perth, Australia, Perkins tuvo curiosidad desde niña por la tecnología y el diseño. Sin embargo, su sueño era convertirse en patinadora artística, y entrenó durante muchos años, pero luego surgió su otra vocación.
Hija de una profesora australiana y un ingeniero malasio de ascendencia filipina y esrilanquesa, comenzó a trabajar en lo que se convertiría en Canva en 2007, desde la sala de estar de su madre en Perth.
Melanie Perkins, la CEO de Canva. (Foto: LinkedIn Melanie Perkins)Estaba matriculada en la carrera de comercio y comunicación en la Universidad de Australia Occidental. Mientras les enseñaba a sus compañeros diseño informático algunos tips, tuvo una idea.
“El proceso de diseñar e imprimir un folleto implicaba armarlo en Adobe Photoshop o Microsoft Word, convertirlo al tamaño adecuado, guardarlo como PDF y llevarlo a una tienda especializada para imprimirlo, algo engorroso para la era de internet, y me preguntó si no sería mucho mejor hacerlo todo en un solo lugar con una sola herramienta en línea“, declaró a Forbes.
Componer diseños de forma simple fue la idea central desde el comienzo. “El problema me parecía tan obvio que temía que alguien más creara una solución primero si yo me demoraba en llevarlo a cabo”, reconoció.
Inspirada en lo difícil que era para las personas sin experiencia en diseño acceder a las herramientas profesionales disponibles en el mercado, y más aún aprender a utilizarlas, contrató diseñadores freelancers para crear un sitio web dirigido a un nicho que identificó como “estable y desatendido”: los anuarios escolares, generalmente responsabilidad de estudiantes voluntarios que debían invertir mucho tiempo en esa tarea.
Ya estaba de novia con Obrecht, y juntos crearon su primera startup de software de diseño, Fusion Books, un sistema de diseño en línea para facilitar la creación de anuarios.
Perkins puso sus estudios en pausa y en el sótano de su casa puso varias impresoras para saciar la demanda de anuarios que los usuarios creaban. Su madre cargaba la tinta durante la noche, su novio hacía llamados todo el día para captar a posibles clientes, y tenían una cola de pedidos para 400 escuelas, que incluían envíos a lugares tan lejanos como Francia.
Les iba muy bien, pero no podrían crecer mucho más sin financiación, algo difícil de encontrar en Perth, una ciudad minera, a miles de kilómetros del centro tecnológico de Silicon Valley.
Conseguir una reunión con las personas indicadas era difícil. Perkins reconoce que recibió negativas de más de 100 inversores. Hasta que conoció al organizador de un grupo de inversores de riesgo que practicaba kitesurf en su Perth natal.
Melanie Perkins junto a su esposo, Cliff Obrecht, y el tercer cofundador, Cameron Adams. (Foto: LinkedIn Melanie Perkins)No tenía formación previa en el deporte acuático que combina elementos de la vela, el surf, el wakeboard y el windsurf, pero empezó a tomar clases de inmediato. “Implicaba literalmente afrontar aguas turbulentas, algo así como: el riesgo es alto, pero la recompensa será crear una empresa”, recordó con humor.
Una calurosa mañana de mayo de 2013 Melanie se encontraba a la deriva en una tabla de kitesurf en el canal entre las islas privadas Necker y Moskito del multimillonario Richard Branson.
Con su vela de 9 metros flotando desinflada e inservible, náufraga en la fuerte corriente del Caribe oriental, la emprendedora de en ese entonces 26 años esperó durante horas a que la rescataran.
Aquel naufragio valió la pena, porque su historia llegó a oídos del inversor Bill Tai, un experto kitesurfista que había patrocinado TweetDeck y Zoom. No solo invirtió, sino que la ayudó a generar contactos en varias reuniones, y así conoció a Cameron Adams, exempleado de Google, que se unió como tercer cofundador. En cuestión de semanas ya habían recaudado 3 millones de dólares.
Filántropos y austeros: el matrimonio fundador de Canva donará el 80% de su fortuna
Canva fue lanzado oficialmente en 2013 y alcanzó los 600.000 usuarios en su primer año de operación. Desde entonces, la plataforma ha experimentado un crecimiento continuo hasta convertirse en una de las herramientas más populares del mundo.
Canva, la plataforma de diseño gráfico online creada por Melanie Perkins y Cliff Obrecht. (Foto: LinkedIn Melanie Perkins)En China, históricamente un mercado fallido para los desarrolladores de software occidentales, Canva fue un éxito excepcional desde el inicio. McDonald’s China se hizo cliente, al igual que una agencia inmobiliaria nacional que ofrece el software a sus 1000 agentes.
Obrecht abrió la primera oficina de Canva fuera de Sídney, en Manila , en 2014, y luego contrató al exdirector de la unidad china de LinkedIn para construir una oficina en China continental, donde desarrollaron desde cero una versión de la plataforma con funciones para aplicaciones de mensajería chinas y códigos QR fáciles de crear.
Melanie Perkins, Cliff Obrecht y Cameron Adams en una presentación sobre la evolución de Canva. (Foto: LinkedIn Melanie Perkins)Cada cofundador tiene roles claros y posee aproximadamente el 18% de las acciones de la compañía. Aunque Perkins es una de las multimillonarias más jóvenes del mundo, suele decir que no siente que esa fortuna “realmente le pertenezca”.
“Si todo se tratara de crear riqueza, sería lo más aburrido que podría imaginar”, expresó Perkins. “Hemos logrado solo el 1% de lo que creo que es posible: la misión de nuestra empresa es empoderar al mundo para diseñar. Y realmente nos referimos a ‘todo el mundo'”, agregó en relación a la idea de “democratizar” el diseño.
La pareja dijo en varias entrevistas que en los próximos años planean donar más del 80% de su participación accionaria a la Fundación Canva para causas benéficas.
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Melanie Perkins, la CEO de Canva, cuenta cómo comenzó su multimillonaria compañía
Años atrás ya se habían unido a la iniciativa de Warren Buffet junto a Melinda y Bill Gates para realizar importantes donativos. La organización benéfica envió fondos a más de 13.000 personas en Lilongwe Rural, Malawi, a través de su primer programa piloto. También donaron dinero a la crisis humanitaria en Afganistán y Ucrania desde que inició el conflicto bélico con Rusia.
Su estilo de vida es acorde a esa filosofía de vida. Ambos tienen cuentas de Instagram privadas, y aún así jamás alardean lujos ni viajes pomposos. Sus únicos perfiles públicos son los de LinkedIn, y si viajan prefieren el estilo “low-cost”.
En 2019, cuando Canva ya era valorada en más de 2000 millones de dólares, Obrecht le propuso matrimonio a Perkins con un anillo de compromiso de 30 dólares, en la región turca de Capadocia, a donde fueron como mochileros.
En 2021 se casaron en Rottnest Island, frente a la costa de Perth, y un año después fueron padres de su único hijo, de quien no se conoce ni el nombre.
Melanie Perkins y Cliff Obrecht: su experiencia como padres
Perkins y Obrecht tuvieron a su primer hijo a principios de 2022. En se momento Melanie, de 35 años, era la segunda mujer más rica de Australia, detrás de la magnate minera Gina Rinehart.
A pesar de su imponente patrimonio conjunto, la pareja le dijo a The Australian que estaban comprometidos a una crianza humilde. “Ha sido muy divertido conocernos como papás, al menos por ahora, y queremos brindarle una educación que no esté completamente influenciada por la riqueza, tal como la que nosotros tuvimos”, declararon.
“No queremos tener niños increíblemente ricos que sean unos mocosos mimados que tengan los pies sobre la tierra”, aseguraron sin filtro. “Creemos que al dirigir una empresa tan grande, con una valoración tan significativa ahora, tenemos la obligación de utilizar eso para hacer del mundo un lugar mejor, tanto en nuestra vida personal como profesional”, remarcó Obrecht.
Perkins es una firme defensora de la diversidad y la inclusión dentro de la industria tecnológica. En Canva el 41% de los empleados son mujeres, y ella misma se involucra en los procesos de selección, decidida a “eliminar los sesgos de género” para asegurar que su compañía tenga un ambiente de trabajo más inclusivo y equitativo.
Cuando le preguntan cuál fue el factor más importante en el éxito que obtuvo, ella remite a “construir una empresa pensando en la columna B”, también conocidas como Empresas B (B Corps en inglés), compañías que buscan un triple impacto: económico, social y ambiental.
Los creadores de Canva en la actualidad. (Foto: LinkedIn Melanie Perkins)“Hay dos formas de planificar. Una forma es soñar tu visión perfecta del futuro, en qué futuro te gustaría existir, cómo te gustaría que fuera el mundo, cómo te gustaría que fueran las empresas, y a partir de ahí, de ese “algo” completamente improbable, un sueño completamente loco y grande, trabajar muy duro para convertirlo en realidad”, explicó en el podcast de Lenny Rachitsky en noviembre de 2025.
“Otra alternativa es que imagines que estás construyendo un castillo en la colina y pienses cuál sería la experiencia mítica, más mágica y maravillosa que puedas tener allí, mirar los ladrillos a tu alrededor y preguntarte: ‘¿Qué puedo hacer con estos ladrillos? ¿A qué altura puedo apilarlos?’; y creo que la mayor parte de la planificación se hace a menudo mirando los ladrillos e intentando apilarlos”, indicó.
“Podemos crear hasta cierto punto, y “la columna B” de las empresas es una manera pensar sobre cómo hacer realidad ese futuro mágico y maravilloso en el que vas a invertir años y décadas de tu vida. Es básicamente construir desde atrás hacia adelante o a la inversa, según dónde te posiciones”, aseguró.
Melanie Perkins en una entrevista conLenny’s Podcast en noviembre de 2025. (Foto: captura de YouTube)
Perkins le confesó a Forbes que ser CEO de Canva conlleva muchos desafíos a diario, y se asumió como autoexigente. “Solía trabajar siete días a la semana, sin tomarme un respiro, pensando que era la única manera de tener éxito, pero me di cuenta de lo insostenible que eso era y que necesitaba ser más amable conmigo”, comentó.
“Ciertamente no lo tengo todo resuelto; todavía estoy aprendiendo y mis hábitos están evolucionando, pero cuando mejor me siento es cuando me dedico tiempo a mí misma”, reveló.
Su rutina actual es una caminata promedio de 100 kilómetros al mes en diferentes espacios de cada semana, para tener momentos donde pueda pensar, disfrutar de la naturaleza y recargarse de energías para volver al trabajo que cambió su vida.
Fuente: www.clarin.com



